purificación espiritual: hicimos temazcal. y el cuerpo, aplastado siempre. los músculos tan relajados que tiran unos de otros. tengo las grandes vistas delante, son cerca de las doce am y el viaje dura doce horas, y hay que apurarse. nos han dado largas, nos vamos al pueblo a encontrarlo nosotros.
preparados, nos vamos en media hora. en té. nos sentimos obsesivamente impuros, no somos capaces de entender del todo lo que nos dicen, lo que nos quieren imponer. cada uno se prepara como cree que puede, uno quiere dibujar, otro con la naturaleza yo pienso en escribir, y alguno con la imagen musical. nos llega el oxígeno del todo, fuman para espantarlo, o quizá para poder apreciarlo después. hay música además. con lo bien que no-suena-esto, insisto, pero no hay manera. en vez del bucle mágico de la naturaleza preferimos el bucle didáctico artificial.
anoche vi formas en el techo. se ha liberado un tanto. hay imágenes en cualquier lado. estás desatado, me dice. qué pensarán de mí allá a lo lejos, abajo, al otro lado, del mar, del pensamiento de ahora.
resumiendo: vinimos de mazunte en un camión colectivo, con un conductor experto que en cada curva no dudaba y recortaba como podía. ni me mareé.