así no nos apetece hacer nada. agarro el bolígrafo. pienso en la proposición de los panales en los árboles, quiere que los habitemos, el argentino me mira más adelante. me mira y tengo que agarrar el bolígrafo y contarlo, hacer algo.
mis músculos pesan, no sé si diría que están relajados, incluso a veces al contrario, espasmitos que no son me contraen los nervios. en estas condiciones, dicen, no debería poder escribir. pesan y no puedo apenas levantarlos. es ahora, antes no lo diría. creo que no lo hago bien (¿todo?).
primer síntoma de mareo. cierro los ojos, miro lejos, la espuma. desaparecen. no les sigo. una batería es de varios. hay silencio por momentos. hay ¡chk! de músculos. hay más luz. pero todo se para y es cuando miro cuando me doy cuenta.
no sé qué iba a contar. era igual trascendental. la música suena mucho, pero si no me doy cuenta más. prefiero no atender a esto, no sea que lo esté contaminando. qué hacer. bajar a la playa. son imágenes.