viernes ocho de enero de dos mil quince

ahora queda decidir cuándo terminar todo esto, como el pensamiento, como el mensaje, la profesión, las ganas, abrir la puerta. parece que no hay nada más que mucho aire cargado, esta vez de colores, algunos huelen, y todo eso de abrir ventanas y puertas es terminar de hinchar el globo, dejarlo ir, definirle una forma.