mientras tú apareces toda mona, pintada, bien vestida, por calles realmente cuidadas, con esos colores -aunque aún roma conserve algo de esa brutalidad medieval-, con ese pelo suelto; mientras, yo aparezco cubierto de arena, revuelto entero, con la mirada perdida en las piedras, en un fondo salvaje y un trasfondo de ya agotado. responde todo esto a un contexto.
mañana volvemos a las pirámides.