lunes ocho de febrero dos mil dieciséis

no poder parar, de momento, así en esta situación sin prisa ninguna, aún estando en el principio, calmado, sin mucha obligación, pues no poder parar, no parece ningún agobio. unas chispas vienen y con las mismas, sonriendo, pasan de largo. algunas consiguen prender en horizontal, no hay más que extensa superficie por cubrir, pero no tienen ramas por las que subir, jamás trepan las llamas veloces , irguiéndose esbeltas en un escenario natural. hoy sin embargo, se engalanaron, subieron despacio encendiéndolo todo, y en alguna pequeña región prendió la idea de encapsular los cohetes.